Para asegurar un monitoreo integral, se realizan diversas pruebas rápidas de laboratorio que permiten medir niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos. Asimismo, se aplican reactivos para la detección de antígeno prostático, hepatitis B y C, y COVID, proporcionando a los asistentes resultados inmediatos que son vitales para la toma de decisiones médicas preventivas.